martes, 19 de mayo de 2009

El espejo de bronce, de Delia Sherman

Ya sé que no se debe juzgar un libro por su portada, pero aun así, después de traducir uno con esta cubierta:



y verlo publicado por fin con esta otra:



no puedo por menos de alegrarme. Preciosa la ilustración de cubierta firmada por Edward Burne-Jones, y perfectamente adecuada a lo que podemos esperar en sus páginas.

En Albia, una Inglaterra medieval como podría haber sido, una tierra surgida de las baladas de los trovadores, se entrecruzan los destinos de tres personas que comparten lazos singulares:

William, que apareció una noche junto al palacio real de Albia, mojado y magullado, buscando cobijo, y que gracias a sus habilidades como administrador y herborista asciende rápidamente en la escala de la servidumbre hasta convertirse en chambelán del rey, pero cuya frialdad, reserva y aparente desinterés por el género femenino despiertan recelos y hacen pensar que oculta un oscuro secreto...

Margaret, la Hechicera de la Torre de Piedra, dueña de los vientos, señora y esclava de su espejo mágico de bronce, que le ha profetizado que perecerá por obra de su propia sangre, y que en consecuencia ha desatado un vendaval de calamidades sobre su hija, dada en adopción al nacer...

Y Lionel, rey de Albia, un joven rubio y apuesto cuya primera decisión como monarca, declarar la guerra a su vecino del norte a instancias de su favorito, Robert, se saldó con la derrota de su ejército y la muerte de Robert, y que ahora, indeciso y vulnerable, siente una extraña atracción por su nuevo chambelán.

Delia Sherman ha dado nueva vida a las viejas baladas inglesas en una historia de pasión y venganza, narrada con la viveza del cronista y el colorido de la gran narradora fantástica que es.

4 comentarios:

  1. Por cierto, que el óleo original de Burne-Jones, The Perseus Cycle - The Baleful Head, se encuentra expuesto precisamente aquí, en la Staatsgalerie de Stuttgart.

    A ver cuándo puedo pasarme por allí y admirar esta pintura en vivo y en directo, que a mí el prerrafaelismo me pierde.

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  2. Mucho más chula la de Burne-Jones, está claro.

    La original, con esa gama de colores primarios, raya en lo infantil.

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  3. ¿Y con esa portada se vendió? Es horrenda.

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  4. La cubierta americana que ha puesto Manuel corresponde a la reedición en Circlet Press, una editorial especializada en temas gays.

    Pero la original de 1989, en Ace Fantasy Special, también tiene tela :)

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