martes, 23 de junio de 2009

La capa roja, de Ellen Kushner

Hace alrededor de cinco años que a Luis G. Prado, editor de Bibliópolis/Alamut, se le ocurrió la idea de sacar una recopilación de relatos firmados por autores publicados bajo su sello, a fin de dar a conocer a los más desconocidos para el gran público y alimentar el afán completista de los aficionados a los más asentados. El experimento se tituló Semillas de tiempo, poético nombre que abanderaba firmas tan interesantes como las de Eschbach, Sapkowski o Chiang, y duró ni más ni menos que un número. El motivo, como de costumbre, el desinterés de los lectores por las antologías de cuentos traducido en escasez de ventas.

http://www.nacho.cyberdark.net/Contenido/Narrativa/ResegnasCF/SemillasdetiempoXXL.jpg

Cuando el Semillas de tiempo 2 todavía no se había marchitado antes de germinar, Luis me encargó la traducción de algunas historias cortas de Ellen Kushner, cuya novela A punta de espada me tenía ocupado por aquel entonces. Un par de dichas historias fueron a complementar la primera edición española del libro, y la tercera y última habría de adornar las páginas del segundo número de la antología. Cancelada la continuidad de ésta, dicha historia, titulada La capa roja, se quedó huérfana de padre y madre, desamparada en el limbo de las obras por publicar sin sitio donde publicarse.

Hasta hace unos meses, cuando Luis me anunció que el éxito, lento pero seguro, de A punta de espada justificaba una nueva edición de la novela, en la que pensaba incluir La capa roja como aliciente para los futuros nuevos compradores. Pero quien tuviera la edición "sin" no iba a pagar otra vez por esta edición "con", y sería injusto dejar a esos lectores sin conocer el relato inédito de la Kushner. Nada más fácil, siguiendo este enlace puede descargarse La capa roja en formato PDF, de forma totalmente gratuita, cortesía del editor.

Recomiendo hacerlo, además, para todo el que haya disfrutado alguna vez con las aventuras de Richard de Vier y compañía, pues no sólo contiene todas las señas de identidad propias de la autora, condensadas en un puñado de páginas, sino que ayuda a hacerse una idea de dónde encontró el genial Alejandro Terán la inspiración para la espectacular y ya clásica cubierta de A punta de espada.



Llovía. Pensaban salir a beber para mitigar el tedio, pero a Alec no le gustaba mojarse, y así lo dijo. Richard se encogió de hombros y ensayó una rápida serie de movimientos contra la descascarillada pared de su habitación alquilada con la punta de un estoque largo y meticulosamente bruñido.

martes, 16 de junio de 2009

La invasión de los ultraductores, en Prospectiva

Cuando comencé mi andadura como traductor literario, hace diez años, tardó poco en llamarme la atención el curioso hecho de que se preste tanta atención a las traducciones dentro del fándom, en ocasiones con una meticulosidad disectiva rayana en el sadismo.

Texto íntegro del artículo pinchando aquí.


http://imag.lecturalia.com/blog/images/2009/02/id_1195_prospe.jpg

Primera contribución "no crítica" a Literatura Prospectiva, que sigue consolidándose como el portal a seguir para todos aficionados a la ciencia-ficción y territorios afines. Con suerte y una pizca de inspiración, espero que no sea la última.

miércoles, 10 de junio de 2009

The Sea Came In At Midnight, de Steve Erickson

De bote en bote, así puede decirse que llegó a mis manos esta fascinante novela del surrealista norteamericano Steve Erickson, en un caso práctico del indeterminismo que parece ser uno de los motores de su obra. Por casualidad me había tropezado ya con el nombre de este autor en mis búsquedas de información sobre Malaz (y no, Steve Erickson y Steven Erikson no son la misma persona), y por casualidad también me tropecé semanas atrás con una lista de las 10 mejores novelas slipstream elaborada por Christopher Priest. Allí, entre Crash, Luz y El Aleph, estaba The Sea Came In At Night, sexta obra (publicada en 1999) dentro de una producción de ficción que sólo cuenta con ocho (Zeroville, la última, vio la luz hace dos años) y abarca casi veinticinco años, lo que da fe del largo proceso de maceración que imprime Erickson a sus novelas.

http://img191.imageshack.us/img191/2868/theseacameinatmidnight6.jpg

La novela es una tormenta que amenaza con descargar en cualquier momento, surcada de relámpagos y fogonazos en forma de breves capítulos capitaneados por personajes en apariencia principales que pocas páginas más tarde pasan a ser en secundarios de lujo en la historia de otro protagonista igual de fascinante o más que el anterior, todo ello azotado por una prosa eólica, ora suave como la brisa, ora implacable como un huracán.

Inaugura el desfile de personajes Kristin, una adolescente americana empleada (refugiada, más bien) como "prostituta onírica" en un "hotel de recuerdos" de Tokio. Kristin no puede soñar, no ha soñado nunca, por eso es como un lienzo en blanco para los sueños que obsesionan a sus clientes. Uno de éstos, un venerable y anciano médico, testigo presencial en su juventud de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki, con el que tiene un pacto singular (el hombre necesita vaciar su mente de las vicisitudes biográficas que la impregnan, motivo de sus sesiones con Kristin: cuando él haya terminado de contarle su historia, ella podrá contarle la suya), aparece muerto en la habitación donde se habían dado cita. Una vez superada la sorpresa inicial, Kristin se repone y se dispone a cumplir su parte del trato. Para los oídos ya sordos de su difunto cliente y los ojos del intrigado lector, Kristin comienza a relatar su historia.

Padrastros abusivos, sectas milenaristas y lesbianas a la fuga son algunos de los hitos que jalonan el deambular de la joven por escenarios caprichosos y enrevesados vericuetos, los cuales terminan dejándola como una tabla a la deriva en las misteriosas costas de un intrigante anuncio clasificado: "Te quiero al extremo de la soga, amarrada al mástil de mis sueños." Toma a partir de aquí el libro un cariz decididamente gótico que durará varios capítulos, remedo casi de la erótica Historia de O, donde Kristin es la mártir sometida a las extravagancias de un hombre misterioso que se nos presenta únicamente como el Ocupante.

Kristin no está precisamente cuerda, pero la locura del Ocupante es indudablemente más palpable, sobre todo a partir del momento en que la joven profana el sancta sanctórum de su Barba Azul particular y descubre lo que habrá de convertirse en uno de los ejes principales del libro: un Mapa del Caos, imposible ejercicio de cartografía catastrofista en el tiempo y el espacio que el Ocupante lleva años elaborando con una pasión alimentada por el sonido del disparo que acabó con la vida de su padre.

Sólo en el último par de párrafos se ocultan decenas de personajes secundarios cuyas vidas irán cruzándose adelante y atrás en el tiempo (y más, muchos más: estrellas del punk venidas a menos, pioneros de las snuff-movies, resucitados hijos nonatos...), demostrando la solidez del borrador inicial de Erickson, la clínica premeditación con que gira cada uno de los engranajes aparentemente absurdos de The Sea Came In At Night. Quizá a ratos se haga difícil seguir la retorcida línea de puntos que componen la novela, pero la persistencia da sin duda sus frutos.

Erickson tuvo ya su oportunidad en España, al parecer, con la edición de Las vueltas del reloj negro (Ed. Versal, 1990), y no parece que se cubriera precisamente de gloria. Lástima, porque no es un autor fácil, pero creo que con una adecuada campaña publicitaria se le podría acercar sin problemas al público lector de Jonathan Carroll o Murakami, por ejemplo. Quizá cuando lleven alguna de sus novelas a la gran pantalla, como parece que va a ocurrir con Zeroville.

martes, 9 de junio de 2009

China Miéville habla sobre The City & The City

Los chicos de Del Rey tienen a bien enviarme periódicamente su boletín de novedades, en el que, la verdad sea dicha, cada vez encuentro menos cosas interesantes. El último, sin embargo, contiene una minientrevista con uno de mis autores favoritos, el inglés China Miéville, de la que me permito traducir un extracto a continuación.


China Miéville ha escrito su primera novela para adultos en cinco años, la cual tenía a mucha gente mordiéndose las uñas. Se titula The City & The City, y no está ambientada en el mundo imaginario de Bas Lag como La estación de la calle Perdido, La cicatriz o El consejo de hierro. De hecho, está ambientada en nuestro mundo... sólo que con algunas diferencias. Algunos de los detalles que el autor está dispuesto a desvelar sobre su novela pueden encontrarse en el siguiente vídeo:




David Moench, Del Rey: Las ciudades constituyen el tema central de muchas de tus novelas. ¿Qué tiene "la ciudad" que tanto te fascina?

China Miéville: Casi con toda seguridad soy la persona menos indicada para responder a esa pregunta... Creo que los escritores, por regla general, no son las personas más adecuadas para comprender sus propios gustos. Pero sí, casi todos mis libros dan protagonismo a las ciudades en mayor o menor medida. Siempre he vivido en ciudades grandes, principalmente en Londres, la cual llevo grabada en la piel como un tatuaje. Me gusta el palimpsesto de las ciudades, la mezcla de épocas arquitectónicas, estéticas y grupos sociales. Me gusta que todo sea individual y heterogéneo y componga un conjunto irreducible a la suma de sus partes. Sospecho que estoy cayendo en el estereotipo, no obstante: a lo mejor tendría que escribir una novela ambientada en el desierto para animar un poco las cosas.

http://2.bp.blogspot.com/_YhrLAYLQ8So/SZbygfEYfMI/AAAAAAAAH_o/i8RmJoFwta4/s400/The+City+and+the+City.jpg

DM: ¿Qué te inspiró a alejarte de obras anteriores y escribir tu primera novela policíaca?

CM: Varios factores. Quería hacerle un regalo a mi madre, que es forofa de las novelas de detectives: aunque le gustan mucho mis libros, ninguno de ellos es precisamente su estilo, por eso me apetecía escribir algo que fuera exactamente mi estilo y el suyo a la vez. Hace tiempo que me interesa el género... muchos escritores a los que admiro son grandes aficionados a la novela negra, sobre todo, creo, por el dominio que hay que tener de la estructura y la narración, así que quería formar parte de eso. Resulta interesante intentar escribir libros que escapan a tu ámbito más inmediato. Aparte está el hecho de que los métodos de la policía urbana implican escarbar hasta el tuétano y las entrañas de su entorno, lo cual me parecía atractivo porque estaba muy involucrado en el escenario que se me había ocurrido, y me pareció que una novela de misterio sería una buena manera de sondearlo sin sacrificar el argumento.

-------------------------------------------

Y ahí lo dejo, que no es plan de merendarse el derecho a cita enterito de una sentada. Baste como aperitivo de lo nuevo de este genial forjador de palabras con pinta de portero de discoteca, sobre cuya obra espero volver a hablar en breve en esta vuestra humilde bitácora.

Related Posts with Thumbnails