miércoles, 24 de febrero de 2010

Michael Moorcock, decálogo para escritores

Consejos... ¿qué escritor en ciernes no los necesita? ¿Y qué mejor que recibirlos de manos de un puñado de pesos pesados de las letras? El diario Guardian recoge las diez reglas de oro de autores contemporáneos tan conocidos como Sarah Waters, Zadie Smith o Hilary Mantel.

Inspirado por el portal Ediciona, que reproduce las palabras de Margaret Atwood, traduzco a continuación el decálogo de un viejo conocido de todo aficionado a la literatura fantástica que se precie, Michael Moorcock.

Quien prefiera leer la versión original puede encontrarla pinchando AQUÍ.

***

1: La primera regla la aprendí de T.H. White, autor de La espada en la piedra y otras fantasías artúricas, y es: Lee. Lee todo lo que caiga en tus manos. Siempre les aconsejo a quienes quieren escribir fantasía, ciencia-ficción o novela romántica que dejen de leer esos géneros por completo y empiecen a leer todo lo demás, desde Bunyan a Byatt.

2: Encuentra un escritor al que admires (el mío era Conrad) e imita sus tramas y sus personajes a fin de contar tu propia historia, del mismo modo que se aprende a dibujar y a pintar imitando a los maestros.

3: Presenta el tema y a los personajes principales en el primer tercio de tu novela.

4: Si estás escribiendo una novela de género donde lo que prima es la trama, asegúrate de presentar los elementos y temas principales de la historia en el primer tercio, lo que podríamos llamar la introducción.

5: Desarrolla los temas y los personajes en el segundo tercio, el desarrollo.

6: Resuelve los temas, los misterios, etcétera en el último tercio, la resolución[1].

7: Un buen estudio sobre el melodrama es la famosa «Lester Dent master plot formula»[2], que puede encontrarse en la Red. Escrita con la intención de demostrar cómo escribir relatos pulp, se puede adaptar sin problemas a casi cualquier historia con independencia de su extensión o el género al que pertenezca.

8: A ser posible, haz que ocurra algo mientras tus personajes divagan o filosofan. Esto ayudará a mantener la tensión dramática.

9: El palo y la zanahoria: haz que tus protagonistas sean perseguidos (por una obsesión o un villano) y persigan algo (una idea, un objeto, una persona, un misterio).

10: Olvídate de todas las reglas antes mencionadas[3] y crea las tuyas propias, adecuadas a lo que quieras contar.

***


[1]Los puntos 4, 5 y 6 vienen a sugerir que conviene dividir la historia en planteamiento, nudo y desenlace... la sopa de ajo con otro nombre, vaya.



[2]Yo esto lo conocía como The Lester Dent Pulp Paper Master Fiction Plot, disponible tal que AQUÍ, por ejemplo. Una lectura, no sé si realmente útil para los escritores que aspiren a publicar hoy en día, pero sin duda divertidísima.



[3] Brillante colofón :-)

domingo, 21 de febrero de 2010

FFN VIII - calentando motores

Tras varios años de coquetear con el Fantasy Filmfest, el festival de cine fantástico por excelencia en Alemania, por fin ha llegado la hora de sucumbir a la tentación y abonarse a todo el programa... si bien de su hermano pequeño, el Fantasy Film Nights, un fin de semana (en vez de los siete días que dura el FFF) dedicado a las películas de ciencia-ficción, fantasía y terror, a celebrarse este año en Stuttgart los días 13 y 14 de marzo.

Habrá crónica aquí de todo lo visto, espero, aunque ya los tráilers me dicen que no voy a salir de todas las películas aplaudiendo con las orejas. Aquí los dejo, a modo de aperitivo:

The Collector



Daybreakers



Heartless



La Horde



[REC] 2



Red Riding: 1974



Splice



The Shock Labyrinth - Extreme: 3D



Summer Wars



Survival Of The Dead



Daybreakers, Red Riding: 1974, La Horde, Splice y Survival Of The Dead ocupan los primeros puestos en mi lista de apetencias, a priori; ya veremos qué chascos y qué sorpresas agradables me llevo al final.

viernes, 19 de febrero de 2010

The 50/50 Killer, de Steve Mosby

Lo más apropiado hubiera sido reseñar esta novela el Día de San Valentín, pero mejor hacerlo ahora que esperar todo un año, cuando seguramente ya ni recuerde de qué iba. Y no es que The 50/50 Killer sea fácilmente olvidable, sino que conozco de sobra mis nulas dotes para la mnemotecnia.

Al anónimo cuerpo de policía de una ciudad igualmente anónima llega Mark Nelson, joven detective atormentado por la accidental y reciente muerte de su novia, ahogada en el mar (un mar anónimo, huelga decir). Nada más presentarse a las órdenes de su nuevo jefe, el legendario detective caído en desgracia John Mercer, Nelson se encontrará con un sangriento caso de asesinato entre manos... aparentemente perpetrado por el mismo psicópata artífice en su día de la caída en desgracia de Mercer.

Así de rápido se suceden los hechos en esta novela, que hace buena la definición de thriller: un asesino en serie de exótico modus operandi; unas víctimas cuyas vidas, pendientes del proverbial hilo, dependen de que las autoridades resuelvan el caso en un más que ajustado plazo de tiempo; una serie de pistas hábilmente dosificadas para garantizar que el lector pase ávidamente una página tras otra, con la zanahoria del «ya sé quién es el asesino... ay, no, pues ése no era» columpiándose tentadora delante de sus narices en todo momento... Los capítulos cortos, narrados en primera o tercera persona según quién sea su protagonista, contienen un mínimo de descripciones superfluas y el aliciente de algunas escenas oníricas realmente logradas, acicate todo ello para espolear nuestro interés hasta el final.

The breakthrough thriller from a new talent in psychological crime ... Mark Nelson is a young police officer, newly assigned to the team of John Mackey - a highly-decorated and successful detective, and author of a bestselling true crime book based on his years of experience catching killers. Mackey is a legend in the force and it's a huge opportunity for Mark, who has dedicated his life to his job ever since the death of his girlfriend years before. When a man is found burned to death in his own home, Mackey's team is thrown into an investigation that grows darker and more complex at every turn. The evidence points to a man known as the Fifty-Fifty Killer. His targets are young couples, who he stalks and subjects to a single night of torture and manipulation, testing and destroying the love between them. Only one of them ever survives until dawn. And his victims include a former member of Mackey's team. Soon afterwards, a young man walks into a police station badly tortured and with his memory in tatters. He knows only that his girlfriend is still being held captive in the woods he's escaped from. But the team know that by fleeing, the man has sealed his girlfriend's fate.

Final, por desgracia, donde a Mosby le tiembla el pulso y se le escapa una concesión a lo más manido y arquetípico del género que afea tan lamentable como inexplicablemente un conjunto de nota alta hasta ese momento, quizá con vistas a un futurible guión televisivo (o cinematográfico, según le ofrecieran el papel protagonista a Rebecca De Mornay o a Julie Benz, por decir algo), medio en cuya receta del éxito hay poca cabida para la originalidad.

Algo pocha, así pues, la guinda de un pastel por lo demás sabroso y fácil de digerir, satisfactorio en su categoría aunque lejos de aportar nada nuevo.
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